Cada Día de Muertos, el cempasúchil llena de color nuestras calles, nuestras casas y nuestros altares. Esta colección la protagoniza para celebrar todo lo que representa: recordar a quienes se fueron y mantener vivas las historias que compartimos. Cada tote está creada incorporando la técnica de macramé para el asa.
Cada pieza es intervenida por artesanas y artesanos mexicanos, generando trabajos dignos, preservando técnicas tradicionales y reduciendo el impacto ambiental.
Cada producto tiene un origen y una historia que descubre la esencia de México.